Aprender a desaprender

Aprender a desaprender: la clave de aprender

Aprender a desaprender implica analizar, evaluar e interpretar nuevas formas de ser y desechar o desconocer el valor de conocimientos que ya no funcionan.

Hace tiempo escuchamos y hablamos sobre lo importante e incluso indispensable que es la educación para construir un mundo de paz, libertad, justicia y prosperidad.

Suele decirse que hay que educar a los jóvenes, pues son ellos quienes cambiarán el mundo algún día. Parece que se nos olvida que fuimos jóvenes hace apenas un rato y los jóvenes serán viejos dentro de muy poco.

Me parece irresponsable pensar que el futuro del mundo está en manos de los niños o los jóvenes o los adultos o los viejos. El futuro del mundo está siendo construido hoy por quienes vivimos hoy, sin importar nuestra edad.

También suele decirse que hay que educar a las comunidades anfitrionas para atender a los visitantes y asegurar que los visitantes estén contentos y satisfechos.

Parece que se nos olvida que visitar y ser visitado es solo un estado temporal, no una definición de ser sirviente y ser patrón.

Estuve leyendo el informe de la UNESCO y los cuatro pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser. Muy bien, coincido en que estos cuatro asuntos sostienen la mesa.

No obstante, después de leer y hacer diagnósticos y análisis, trabajar en la casa, en la oficina, en el campo y la ciudad me gustaría proponer un quinto pilar o tal vez un primer pilar, o más bien una herramienta para construir y pulir esos cuatro pilares: se trata aprender a desaprender.

¿Cómo saber qué aprender a desaprender?

Hoy en día, el turismo sucede en un planeta cada vez más poblado, donde los campos de la actividad humana se parecen e interactúan cada vez más entre aquí y allá, donde el desarrollo local y mundial solo se comprenden cuando se miran el uno al otro.

La comunicación social se personaliza al punto de convertir a la comunicación personal en comunicación despersonalizada y las fugas de información veraz pueden ser tan peligrosas como la desinformación a través de la mentira.

Parece que no queda otro remedio que cambiar nuestra forma de aprender, hacer, vivir y ser…

El problema es que estamos acostumbrados a valorar, a salvaguardar, a proteger y a defender lo que nos enseñaron y lo que sabemos.

Desaprender duele, duele tanto como perder, duele tanto como tirar ese par de zapatos que ya no sirven pero nos acompañaron por tantas aventuras.

Aprender nuevas formas de ser y hacer implica desechar o desconocer el valor de conocimientos que ya no sirven.

Si la obediencia horizontal sirvió para siervos y monarcas en la monarquía y los procesos verticales fueron indispensables para capataces y obreros en la era industrial, hoy lo que sirve es pensar y vincularse en red.

Si los dogmas de fe sirvieron para avalar la idea de que existe la verdad absoluta, hoy sirven para reconocer que la verdad es más bien relativa y todos somos parte de lo mismo, diferentes e iguales, influenciados e influenciadores, alumnos y maestros a la vez.

¿Con qué conocimientos quedarnos y qué desechar?

Desde mi punto de vista para aprender a desaprender, hemos de comenzar por desaprender que existe una verdad absoluta, ni siquiera alguna verdad absoluta; desaprender que lo teórico supera el conocimiento práctico y que se requiere un título universitario para saber lo que alguien sabe; desaprender a creernos mucho y también a creernos poco; hemos de aprender a preguntarnos todo, a observar el horizonte simbólico que trasciende el mundo físico, aunque se manifiesta en el mundo físico cuando declaramos nuestra aspiración de futuro.

Entonces un programa de aprendizaje significativo no solo se ocupa en enseñar verdades, sino de proponer un pensamiento crítico para analizar, entender, evaluar, organizar e interpretar los conocimientos.

No olvidarnos de construir redes que faciliten la cocreación y colaboración, fomenten la creatividad, el trabajo en equipo y la corresponabilidad de los participantes. 

Enfoque de aprendizaje idyd para el aprendizaje significativo

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